Enlace animación para pantalla completa: autoconsumo con regulación para agua caliente

Explicación del funcionamiento del sistema:

Los módulos fotovoltaicos (también llamados placas solares o paneles solares) generan energía cuando reciben luz solar. La potencia que dan depende de la intensidad de la insolación (a menor medida también influye la temperatura de la célula). Con pleno sol los módulos generan más energía que bajo cielo nublado. Mediante un inversor se convierte la corriente continua (CC) que producen los paneles en corriente alterna (CA) para abastecer los consumos en la red eléctrica del hogar.

Para consumir la energía generada de forma instantánea hay que asegurar que el consumo siempre es igual o mayor que la energía generada por los módulos. Si, por ejemplo, las placas dan 500 W y el consumo es de 700 W, el consumo se abastece por 500 W procedentes de las placas y 200 W procedentes de la red. Los 500 W de las placas, en este caso, se efectúan directamente como ahorro en la factura eléctrica, pues la energía consumida de la red se disminuye por la energía generada por las placas.

Cuando los módulos dan más energía de la que se consume en casa, lo detecta la pinza del sistema de regulación (existen varios dispositivos comercializados) y el sistema manda el excedente a un termo eléctrico (la potencia que demanda la resistencia del termo se regula mediante pulsos de corriente). De esta forma se calienta el agua contenida en el termo eléctrico hasta un máximo de 90ºC. Para simplificar el esquema hemos contado con una descarga constante del termo eléctrico, así que su temperatura desciende hasta un mínimo de 20ºC según va pasando el tiempo sin excedente.